Subida hasta el puerto de la Cruz de Piedra
Aquí cambiamos de ladera cruzando la carretera de Torre de Don Miguel y se inicia un duro ascenso hacia la Sierra de las Jañonas por la pista forestal que se adentra entre el bosque de robles y pinos. Durante unos kilómetros hay duras rampas que han sido cimentadas para que los vehículos puedan circular sin problemas en los días lluviosos evitando la formación del barro.
Después de un buen rato de esfuerzo se alcanza un breve descanso junto a la Balsa, un inmenso depósito de agua.
La pista se sigue adentrando por el bosque superando duras rampas a tramos según el terreno se hace más duro. Así se alcanza el llano donde se ubican los parajes de "El Mazo" y "El Concejo" que permiten un descanso y observar la torre de la Almenara a nuestra derecha.
Nos adentramos por el sendero que asciende hacia la torre y no más allá de 300 metros el sendero está cimentado, una gran ayuda para poder ascender a la torre. Aquí dejamos las bicicletas y subimos andando pues incluso hay escalones para superar el desnivel.
Sendero de la Almenara y la torre
Ascenso por el sendero de la Almenara
Descenso por el sendero de la torre de Almenara
Desde la torre la vistas son infinitas, una visión de 360º permite ver toda la Sierra de Gata y sus pueblos desperdigados, Santibañez el Alto, Torre de Don Miguel, Cadalso y los embalse de Borbollón y de Gata.
También en el infinito hacia el norte se ven los picos nevados de la Sierra de Gredos y en el sur la llanura del Valle del Alagón.
Izquierda : Cadalso y la Sierra de Gredos nevada al fondo. Derecha : Gata y al fondo el pico de Jálama
Seguimos por la pista forestal que ahora rota y cambia de ladera, se convierte en un camino roto con mucha piedra suelta que se desprenden de los bolos de granito tan típicos de esta sierra.
En las laderas que se adentran donde se hace más patente la humedad siempre aparece un manto lila de florido brezo.
Manto lila de brezo florido en los humedales, al fondo embalses de Borbollón y Gata
Desde este punto se divisa en la ladera opuesta la torre de la Almenara con el Valle del Alagón a sus espaldas, empiezan a aparecer las primeras fuentes que han sido restauradas y lucen un buen aspecto de mantenimiento, imprescindibles en verano.
Al fondo la torre de la Almenara y fuente
Nos vamos cruzando con otras fuentes de similares características que la anterior, también por la ladera se escapa el agua en alegres chorros que desciende buscando la Rivera de Gata.
En una de las fuentes hacemos un alto para reponer fuerzas con alguna barrita energética.
Seguimos ascendiendo, algunos tramos con algo más de desnivel pero en general es un ascenso más suave que en los inicios; nos encontramos con una de las escasas rampas cimentadas donde algún vehículo circuló por ella cuando aún estaba secando dejando incrustadas las roderas.
Justo en este punto nos cruzamos con un vehículo que lleva a una cuadrilla de personal de mantenimiento de los bosques de la Junta de Extremadura.
Tras un ligero descenso que permite recuperar el aliento, la pista vira a la derecha y se adentra dirección al pico de la Jañona. El ascenso aquí suaviza y lleva un desnivel regular y continuo que lo hace muy liviano; a nuestra izquierda, en el fondo del barranco, un camino serpentea y en su final se divisa una edificación, es la ermita de San Blas.
Nos cruzamos de nuevo con otra fuente, también de similares características a las anteriores, el sobrante de agua lo recogen en una balsa construida con piedra muy bien disimulada, dan servicio a los bomberos en caso de incendio; y el agua sobrante de la balsa es recogida por una segunda unos metros más abajo y así sucesivamente aprovechando todo el agua y ofreciendo una importante labor preventiva.
Esta zona es conocida como la Dehesa Boyal, en ellas hay unos cercados con caballos y junto a la fuente un cartel informativo de la ruta de las fuentes.
Cartel informativo de la Ruta de las Fuentes
Solo un par de rampas más exigentes nos dejan en el punto más alto de la ruta, allí se encuentra Fuentecuanto con su depósito asociado, también hay otro cercado con caballos y encima nuestro el pico de la Jañona con el punto geodésico a 1392 metros de altitud donde unos buitres desafían las corrientes con su vuelo.
La pista vira a la izquierda en paralelo al cortafuegos que hace las veces de frontera entre Cáceres y Salamanca, a nuestra izquierda llevamos la provincia extremeña y a nuestra derecha la extensa meseta de la provincia castellana.
En un ligero descenso de piedra suelta alcanzamos un cartel informativo que indica la situación de restos arqueológicos, a continuación el mirador y encima de él la cruz de Manuel, según he leído es un homenaje a alguien que trabajó en la cantería.
Cruz de Manuel
Seguimos llaneando y enseguida encontramos una encrucijada de caminos, a nuestra izquierda el descenso a Gata, recto hacia Puerto de Perales y provincia de Salamanca y a la derecha un trozo de cortafuegos que nos lleva al Puerto de Castilla.
Encrucijada de caminos, indicadores de diferentes rutas
Y aquí se inicia el descenso por una pista forestal de piedra suelta que hay que ir evitando para no reventar una rueda. Tras cruzar el cortafuegos nace a la izquierda otra pista forestal más estrecha pero no tan pedregosa que va descendiendo entre pinares hasta de nuevo alcanzar el cortafuegos en una zona amplia y llana donde hay otro depósito de agua.
Allí sigue la pista descendiendo unos metros para llegar a otro cruce de caminos, hemos de virar a la derecha para alcanzar en un kilómetro y sin grandes esfuerzos el Convento del Hoyo.
Exterior e interior del Convento del Hoyo
El convento de Monteceli o más conocido como del Hoyo se encuentra en una zona frondosa en estado lamentable y ruinoso, construido a mediados del siglo XVI hay documentación del Ayuntamiento que data en el año 1839 su estado ruinoso debido al expolio y al aprovechamiento del mismo para dar cobijo al ganado, incluso ha padecido incendios para intentar encontrar tesoros que Dios sabe si existieron, dejo este link para más información
CONVENTO DEL HOYO.
Aquí realizamos de nuevo una parada para comer, rodeados de castaños, robles e historia pues está situado en un lugar clave, con un arroyo a su lado aprovechado en su día para un molino cuyos restos aún dan vueltas por la zona junto a otros restos de la construcción o de su bóveda que debió ser impresionante a juzgar por el cimborrio que hay por el suelo en su interior.
Una vez recuperamos las fuerzas seguimos descendiendo ya sin nada más que comentar hasta alcanzar el puente del Cabril sobre el arroyo de Tragullo.
Puente del Cabril
Aquí nos aparece algo inesperado, debemos realizar un ascenso de unos 100 metros bastante duros después de descender durante un buen trecho, debemos alcanzar la zona de picnic conocida como El Fortín.
El Fortín